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Colombia aprobó su primera Política Nacional de Cuidado: qué es el CONPES 4143 y qué cambia para el país.

En febrero de 2025, El Consejo Nacional de Política Económica y Social (CONPES) aprobó el documento 4143, que establece la Política Nacional de Cuidado de Colombia. Se trata de un hito histórico para el país: por primera vez, el Estado colombiano cuenta con una política pública integral que reconoce el cuidado como un derecho fundamental y define un plan de acción concreto para transformar la forma en que la sociedad cuida y es cuidada.



¿Qué es el CONPES 4143?


El CONPES 4143 es un documento de política pública que busca que, para el año 2034, Colombia haya avanzado en la transformación de su organización social del cuidado. Su objetivo es garantizar el derecho a cuidar en condiciones dignas y a recibir cuidado, al tiempo que reconoce y fortalece las formas colectivas y comunitarias de cuidar que históricamente han sostenido la vida en los territorios.

El documento parte de un diagnóstico claro: en Colombia, la carga del cuidado recae de manera desproporcionada sobre las mujeres, los cuerpos feminizados y las personas empobrecidas y racializadas, sin que este trabajo sea reconocido, remunerado ni protegido adecuadamente.


¿Por qué es importante?


En 2023, la Corte Constitucional colombiana reconoció el cuidado como un derecho fundamental (Sentencia T-583). Este CONPES traduce ese reconocimiento en acciones concretas de política pública, con presupuesto, responsables y metas definidas hasta 2034.

Además, es el primer instrumento nacional que reconoce de manera explícita las prácticas de cuidado colectivo y comunitario de pueblos étnicos y comunidades campesinas, que históricamente han sido invisibilizadas por las políticas públicas.



Los cuatro ejes problemáticos que la política busca resolver


El CONPES identifica cuatro problemas centrales que impiden una organización justa del cuidado en Colombia:


1. Bajo reconocimiento del cuidado comunitario y colectivo Las prácticas de cuidado propias de comunidades campesinas, pueblos indígenas, afrocolombianos y otros grupos étnicos no han sido integradas en el sistema público de cuidado, a pesar de su papel histórico en el sostenimiento de la vida en los territorios.


2. Débil protección de los derechos de las personas cuidadoras Quienes cuidan —en su mayoría mujeres— enfrentan barreras para acceder a la seguridad social, a oportunidades económicas y a servicios de apoyo. Las cuidadoras no remuneradas no cuentan con protección laboral ni pensional. Las cuidadoras remuneradas, en su mayoría trabajadoras domésticas, tienen condiciones laborales precarias.


3. Factores culturales que perpetúan la desigualdad Existen creencias, normas sociales y narrativas culturales arraigadas que siguen asignando el cuidado casi exclusivamente a las mujeres, limitando su autonomía económica y su participación en la vida pública.


4. Limitada capacidad estatal para responder a las demandas de cuidado El Estado no cuenta con suficiente información sobre las necesidades de cuidado en el país, y las instituciones responsables de atenderlas trabajan de manera desarticulada, lo que reduce la efectividad de los servicios.


¿Qué propone la política?


Para resolver estos problemas, el CONPES 4143 plantea cuatro estrategias principales:

  • Reconocer y proteger las prácticas de cuidado comunitario, colectivo y étnico, integrándolas en el Sistema Nacional de Cuidado.

  • Garantizar los derechos de las personas cuidadoras, mejorando su acceso a seguridad social, salud, descanso y oportunidades económicas.

  • Transformar los factores culturales que perpetúan la distribución desigual del cuidado, a través de procesos de formación, comunicación y cambio de narrativas.

  • Fortalecer la capacidad institucional del Estado para recoger información, coordinar entidades y prestar servicios de cuidado oportunos y pertinentes.


¿A quiénes beneficia?


La política está dirigida principalmente a:

  • Personas que requieren cuidado, apoyo o asistencia (personas mayores, con discapacidad, niños y niñas, personas con enfermedades crónicas).

  • Personas cuidadoras, tanto remuneradas como no remuneradas.

  • Organizaciones comunitarias y colectivos que ejercen el cuidado en los territorios.

  • Comunidades campesinas y pueblos étnicos con prácticas propias de cuidado.



Un paso que le concierne a toda la sociedad


El CONPES 4143 no es solo una política para mujeres ni para personas vulnerables: es una apuesta por cambiar el paradigma con el que Colombia entiende el cuidado. Propone construir una sociedad cuidadora, en la que el cuidado de la vida —humana y no humana— sea la base de la organización social, y no una responsabilidad invisible que recae sobre los mismos de siempre.

Su implementación dependerá de la voluntad política, la articulación interinstitucional y, sobre todo, de la participación activa de las comunidades, organizaciones sociales y ciudadanía en su seguimiento y exigibilidad.

 
 
 

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